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En las últimas semanas, producto de diversos derrumbes que llevaron al taponamiento de túneles y posterior rebalse de aguas del río Cauca, Colombia, se puso en emergencia el mayor proyecto hidroeléctrico de ese país con la posibilidad de ocasionar un desastre ambiental.


Hidroituango es un proyecto de carácter público de megarepresa que se está construyendo en el departamento de Antioquia en Colombia, en la zona conocida como Cañón del Cauca. El proyecto está a cargo de EPM (Empresas Públicas de Medellín), la cual inició la construcción el 2009, con la proyección de puesta en marcha para diciembre de este año y finalización en 2021 (Torres, y otros, 2014). El diseño contempla una área inundada de 3.800 hectáreas, una presa de enrocado de altura 220 metros, obras para descargas de fondo, estructuras de captación, de conducción, caverna de transformadores, obras de infraestructura, un vertedero y una casa de máquinas construida dentro de la montaña con una capacidad para generar 2400 Mw, lo cual representa entre el 17 y 20% del total de la energía que requiere Colombia, yendo el excedente para el mercado internacional (Gómez, 2015) (Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2009).


La región es de bosque seco tropical, donde el río Cauca configura en su tercio medio, un valle profundo y estrecho con un caudal medio de 1.000 m3/s. Alrededor de la cuenca se desarrolla la industria azucarera, gran parte de la zona cafetera, actividades mineras y un sector representativo de la industria manufacturera del occidente de Colombia (Torres, y otros, 2014), convirtiéndose en el eje de desarrollo de las comunidades aledañas a nivel económico, cultural y social.


Figura 1. Construcción proyecto Hidroituango, Colombia

Fuente. http://corrupcionaldia.com/2018/05/15/hidroituango-corrupcion-empresarial-produciendo-desastres-ambientales/


Para que la zona de construcción quede seca, se desviaron las aguas mediante dos túneles paralelos en la margen derecha, cada uno de 14 metros de diámetro y 225 metros de largo. Con el fin de comenzar el llenado del embalse, EPM selló uno de los túneles con 22 metros de concreto y al otro le pusieron un tapón, entretanto se habilitó un tercer túnel de mayor diámetro 200 metros más arriba (Gómez, 2015). Desde el 28 al 7 de abril se produjeron 3 derrumbes producto de las intensas lluvias, que taparon este túnel impidiendo el paso del agua. Como medida de adecuación se dinamitaron las bocas de los otros túneles, acción que fue insuficiente por lo que se tuvo que habilitar la sala de máquinas para que pase el agua, perdiendo alrededor de 420 millones de dólares, ya que al no estar finalizada, los equipos perdieron su capacidad de uso, retrasando el inicio de operaciones. Posteriormente, el 12 de mayo, se produjo un destaponamiento natural del túnel generando un aumento del caudal del río ocasionando la destrucción de 25 casas, tres puentes peatonales desaparecidos, daños a la escuela y al centro de salud en el corregimiento de Puerto Valdivia. Muchas de las comunidades aguas abajo tuvieron que ser evacuadas por peligro de que la represa colapse. Para el 23 de mayo se alcanzó la cota 410 de nivel de construcción que permite que el agua se evacue por el vertedero al aumentar el nivel del río, sin embargo desprendimientos de tierra en días posteriores mantienen en emergencia el proyecto. Ahora, se busca alcanzar la cota 415 para robustecer la estructura, terminar la instalación de compuertas para cerrar el paso de agua hacia la casa de máquinas, sellar el segundo túnel por completo y por último evacuar el agua acumulada desde el 28 de abril, proceso que tomará varios meses (Colprensa, 2018).

Figura 2. Daños en Puerto Valdivia

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Fuente. https://cnnespanol.cnn.com/video/colombia-hidroituango-santos-bajar-la-guardia-vo-cafe-alejandra-oraa/

Como cualquier proyecto de esta envergadura, la justificación de su realización fue económica, representando progreso y mejora de las condiciones de seguridad de los 12 municipios del norte y occidente de Antioquia: Ituango, Toledo, San Andrés de Cuerquia, Valdivia, Briceño, Yarumal, Peque, Buriticá, Sabanalarga, Liborina, Olaya y Santa Fe de Antioquia; además de generación de empleos y potenciamiento del turismo (Cardona, y otros, 2016). El Estudio de Impacto Ambiental -EIA del proyecto contempla una proyección sobre los ingresos de los municipios, como se ve en el Cuadro 1. Empero, estos ingresos no son tan significativos como los municipios suponen y la inversión de los mismos se encuentra condicionada por norma a proyectos de alcantarillado, saneamiento básico y potabilización de agua. (Torres, y otros, 2014)

Cuadro 1. Transferencias sector eléctrico a los municipios del área de influencia

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Fuente: (Cardona, y otros, 2016)

Asimismo, por la expectativa que generó el proyecto, la gente realizó inversiones para crear negocios, pero en los años que lleva de construcción, no se ha visto el aporte de los que están trabajando en la obra. También hay quejas de que lo que necesita el proyecto lo compran en Medellín y no de los comerciantes campesinos (Asociación de comerciantes de Ituango, 2013), Igualmente, la producción de alimentos en la zona ha disminuido ya que muchos dejaron la tierra para trabajar en la represa lo que generará dificultades posteriores (Torres, y otros, 2014).


Entre otros problemas suscitados están la pérdida de elementos históricos y culturales, la militarización del territorio, la interrupción del acceso al río, el desalojo de comunidades, expropiación de los bienes naturales y comunes, pérdida de medios de subsistencia, eliminación del barrequeo (extracción de oro aluvial) entre otros que se han manifestado a través de reclamos y demandas con la Gobernación y EPM, sumándose los conflictos armados y grupos guerrilleros que existen desde los años 70, problema que no se ve resuelto con la construcción de la represa (Gómez, 2015).


Respecto al beneficio manifestado del turismo, solo Santa fe de Antioquia, Olaya y Liborina tienen capacidad para desarrollarlo, considerando el adecuado abastecimiento de agua para que la actividad no se convierta en problema. Para Ituango, Briceño, Toledo y San Andrés de Cuerquia la presencia de grupos armados dificulta el turismo (Torres, y otros, 2014). De igual manera, el plan integral del proyecto ofreció la creación de vías, acueductos y gas para los municipios afectados, aspecto que contribuiría al desarrollo económico local si se invierte en vías terciarias y si se demuestra la navegabilidad del embalse.


Además de impactos sociales, también se generan impactos a nivel ambiental, especialmente considerando que el bosque seco tropical es un hábitat amenazado en Colombia y en otros países. Las hidroeléctricas cambian el ciclo natural del río y la pesca, afectan a la calidad de las aguas generando turbidez, concentración de sedimentos y nutrientes, pérdida de oxígeno disuelto, eutrofización, generan daño a la fauna silvestre y a la vegetación y contaminan el aire y agua por la eliminación de residuos (Censat Agua Viva, 2015).


La Ley 99 de 1993 de Colombia establece la obligatoriedad de los EIA para ciertos proyectos de desarrollo. Para su puesta en marcha, Hidroituango obtuvo la Licencia Ambiental el 2009 por parte del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, siendo ampliada el 2012 (Cardona, y otros, 2016). La misma establece que la línea base de su EIA caracteriza adecuadamente el medio físico, biótico y social. (Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2009). Asimismo, el documento señala la existencia de planes de manejo ambiental y de contingencia que contemplan aspectos para el manejo de peces, medidas para mejorar la calidad de vida y la generación de empleo. Entre las obligaciones establecidas, destacan el manejo de hábitats, rescate y garantía de protección de fauna terrestre, establecer condiciones de regeneración natural del bosque seco tropical y medidas de monitoreo para todos los factores incluidos procesos erosivos y fenómenos de deslizamientos.


Respecto a estos estudios, los mismos deben identificar adecuadamente la realidad sociocultural del territorio, dedicando el tiempo suficiente a ello para no desconocer la dinámica social, los valores culturales, la tradición y la historia natural del área de influencia. Sin embargo, desde el 2002 en Colombia ha habido reformas que disminuyen la amplitud y fortaleza de éstos, que favorece a la elección de metodologías que vayan de acuerdo a los intereses de cada proyecto y no así para el medio ambiente (Cardona, y otros, 2016). Asimismo, deben ser realizados por instituciones completamente independientes para que el estudio se considere serio, garantizándose el consentimiento y apoyo de las poblaciones locales. (Nery, 2018). En este caso, Consorcio integral S.A. que fue la firma que elaboró la línea base del proyecto, fue también parte del grupo minoritario de socios de Hidroituango hasta 2011 y concentró los mayores beneficios del proyecto entre 1998 y 2008 por los estudios previos (Cardona, y otros, 2016).


En cualquier proyecto hidroeléctrico, debe existir escenarios de negociación y acuerdo entre las empresas, las comunidades y el Estado, donde haya igualdad en la toma de decisiones no sólo considerando el crecimiento económico como indicador de desarrollo, cuando justamente el desarrollo sostenible se mide por varios indicadores y no únicamente por ese. Aunque la visión es la de apoyar a las comunidades para sacarlas de su situación de pobreza, estudios previos en Colombia demuestran que las represas generan más pobreza e impactan negativamente sobre las comunidades (Torres, y otros, 2014). En Hidroituango, una buena parte de las comunidades no estuvieron de acuerdo con la construcción desde el principio, tampoco conocen exactamente las formas de mitigación por parte de la empresa. En adelante, las acciones se deben dirigir a medidas que minimicen el riesgo en especial para las comunidades aguas abajo y más que todo evaluar si esta forma de energía genera el crecimiento económico suficiente a corto y a largo plazo como para compensar los impactos negativos que surgen por la construcción y operación; situación que sucede tanto en Colombia como en otros países.


Referencias


Caracol. 2018. Noticias Caracol. [Online] junio 3, 2018. [Cited: junio 4, 2018.] https://noticias.caracoltv.com/hidroituango-en-emergencia/este-es-el-panorama-36-dias-despues-de-iniciada-la-emergencia-en-hidroituango-ie137.


Cardona, César, Pinilla, Marcela and Gálvez, Aida. 2016. ¡A un lado, que viene el progreso! Construcción del proyecto Hidroituango en el cañón del Cauca medio antioqueño, Colombia. [book auth.] Astrid Ulloa and Sergio Coronado. Extractivismos y posconflicto en Colombia: retos para la paz territorial. Bogotá : Biblioteca abierta colección general perspectivas ambientales, 2016.

Censat Agua Viva. 2015. Extractivismos, conflictos y resistencias. Bogotá : Difundir Ltda., 2015.


Colprensa. 2018. El Universal. [Online] mayo 25, 2018. [Cited: junio 4, 2018.] ww.eluniversal.com.co/colombia/los-cinco-retos-que-tiene-epm-para-recuperar-control-de-hidroituango-279320.


Gómez, Alejandra. 2015. Conflictos socioambientales alrededor de la hidroeléctrica Hidroituango. [Online] 2015. http://200.24.17.74:8080/jspui/bitstream/fcsh/269/1/GomezAlejandra_conflictossociambientalesalrededorhidroelectricahidroituango.pdf.


Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. 2009. Resolución Número 0155. Por la cual se otorga una licencia ambiental para el proyecto central hidroeléctrica "Pescadero- Ituango" y se toman otras determinaciones. [Online] enero 30, 2009. [Cited: mayo 30, 2018.] https://www.hidroituango.com.co/documentos/licencia-ambiental/Resolucion_0155_de_2009_Licencia_Ambiental.pdf.


Nery, Juan Pablo. 2018. ¿Qué nos enseña el desastre de la hidroeléctrica Ituango en Colombia? [interv.] Fundación Solón. mayo 24, 2018.


Torres, María Adelaida, Caballero, Humberto and Awad, Gabriel. 2014. Hidroeléctricas y desarrollo local, ¿mito o realidad? caso de estudio:Hidroituango. Redalyc. [Online] septiembre 23, 2014. [Cited: junio 4, 2018.]


Zuluaga, Hector, Libreros, Daniel and Insuasty, Alfonso. 2018. Hidroituango: el fracaso de un gran negocio impuesto en medio de asesinatos, desapariciones y destrucción masiva de la naturaleza. [Online] 2018.

 POR FAVOR RESPETA EL TRABAJO DEL AUTOR. Cita el artículo de acuerdo a la Norma ISO 690-2:

Chacón Flores, Natalia. (2018). Situación ambiental en Hidroituango, Colombia.  [En Línea] 17 de Julio de 2018. Disponible en Internet: http://www.natzone.org/index.php/component/content/article/18-frontpage-blog/analisis-socioambiental/436-situacion-ambiental-en-hidroituango-colombia?Itemid=101

 

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